La educación de los sordos.

 LA EDUCACIÓN DE LOS SORDOS 

    Como bien vimos en el tema 1 de didáctica, han existido distintas escuelas y modelos de aprendizaje, pero ¿han sido modelos y escuelas para todo el mundo? La respuesta es no, no al menos para las personas sordas.

    La primera persona que decidió enseñar a hablar a los sordos fue un monje benedictino llamado Pedro Ponce de León, en el siglo XVI. Y ojo, no lo hizo solo por ser buena persona, sino porque la situación era bastante “novedosa” y, digamos, urgente. Resulta que había unos hermanos llamados Francisco y Pedro de Tovar, que eran sordos (aunque entonces los llamaban “mudos”) y eran descendientes de un conde muy cercano al Rey Fernando el Católico. El conde estaba desesperado: si sus hijos no podían hablar, su linaje corría peligro de desaparecer. Así que, claro, ¡mandó a Ponce de León a que les enseñara a comunicarse!

    En el Monasterio de Oña, Ponce de León se puso creativo. Les enseñó varias cosas: a leer y escribir, a articular sonidos colocando las manos en la garganta y la boca para sentir cómo se formaban, y hasta inventó un alfabeto manual con gestos de las manos, algo así como el “deletreo con señas” que usamos hoy. Poco a poco, adaptó sus métodos a cada uno de los chicos, y consiguió algo que muchos creían imposible: que pudieran expresarse y entenderse con los demás.

    Después de él, la educación para sordos en España siguió avanzando. En el siglo XVII apareció Juan Pablo Bonet, quien en 1620 escribió un libro revolucionario sobre cómo enseñar a hablar a los sordos e inventó su propio alfabeto de manos. Más tarde, en los siglos XVIII y XIX, empezaron a surgir escuelas especiales, como la Real Escuela de Sordomudos y Ciegos en Madrid, y se debatía si enseñar solo con lengua de signos o solo con habla. En 1863 apareció La Gaceta del Sordo, la primera revista hecha por y para sordos en España, que les dio mucha visibilidad.

    Todo esto se complicó con la Guerra Civil (1936-1939): muchas escuelas cerraron o quedaron destruidas, y la enseñanza para sordos se paralizó durante años. Pero poco a poco, en la segunda mitad del siglo XX, la situación se fue recuperando. Se crearon más escuelas, se retomó la enseñanza y hoy la educación es mucho más inclusiva: hay colegios especiales, integración en colegios normales con intérpretes, audífonos e incluso implantes cocleares.

    Lo mejor de todo es que hoy la Lengua de Signos Española se reconoce como parte de la cultura y la identidad de la comunidad sorda. La idea es que todos tengan las mismas oportunidades de aprender, comunicarse y vivir su vida, aunque esto... No es así, pero os contaré qué pasa actualmente con las personas sordas y su educación en otro momento. 

    Un abrazooooooooo!!!

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Se nota que te apasiona todo esto, es muy bonito como explicas cada detalle sobre la educación que reciben los sordo mudos. Te admiro.

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  3. Me parece muy interesante que hasta que no fueron personas "importantes" las que sufrían esa discriminación no se empezó a dar educación a las personas sordomudas

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  4. Que pena que no puedan tener todavía las mismas oportunidades que otros, esperemos que esto cambie.

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  5. Me parece muy chula la historia del Ponce

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  6. Me parece muy interesante y me gustaría aprender más sobre este tema , espero que su educación mejore y puedan tener igualdad de oportunidades

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  7. Definitivamente es un tema al que no se le da la visibilidad que merece, poder descubrirlo con tu blog es fascinante.💕 (Lucía)

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  8. Que interesante como llevas voces menos "reconocidas" al resto

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