El país donde las mujeres no pueden estudiar.

             El país donde las mujeres no pueden estudiar. 

"En la actualidad, Afganistán es el único país del mundo que prohíbe el acceso a la educación a las niñas mayores de 12 años y a las mujeres. Una situación que nos debería preocupar a todos, el derecho a la educación no es negociable ni transigible. La comunidad internacional ha de movilizarse firmemente para obtener la reapertura incondicional de las escuelas y universidades para las niñas y mujeres afganas."

Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO
                                                                   
                                                                    Realidad de Afganistán

    En España casi ni lo pensamos: la escuela infantil y primaria es un derecho, algo normalizado. Desde los tres años cualquier niño o niña empieza su etapa escolar y el currículo busca que aprendan a convivir, a pensar por sí mismos, a respetar la diversidad, además de adquirir competencias básicas como leer, escribir o resolver problemas. Es cierto que nuestro sistema tiene sus fallos (ratios altas, desigualdades entre comunidades, debates eternos sobre religión o asignaturas), pero al menos la idea de fondo es clara: la educación es para todos, da igual de dónde vengas, tu color de piel o ideología. 

    Sin embargo, si miramos a Afganistán, el panorama es muy desolador, tanto que parece que hemos retrocedido en el tiempo. Allí también existe un currículo oficial con asignaturas de ciencias, matemáticas o incluso valores sociales (quién lo diría, ¿no?), pero todo eso se queda en papel. Desde que los talibanes tomaron el poder en 2021, millones de niñas no pueden pasar de la primaria porque directamente se les prohíbe entrar en clase. O sea, es que es surrealista. 

    Hablamos de un país que en teoría tiene intenciones educativas modernas, pero en la práctica niega a la mitad de su población el derecho a aprender. Es negar algo básico como es la educación a personas por el simple hecho de ser mujeres. Es no permitir la educación secundaria y superior a 1,4 millones de mujeres afganas. Es llevar 1477 días sin clase.  

    Comparado con España, el contraste es brutal y hasta incómodo. Aquí discutimos si el currículo debería dar más peso a la tecnología o a la filosofía, mientras que allí la discusión es si las niñas pueden o no ir al colegio. Y esto deja claro que un currículo, por muy bonito que se vea en un documento oficial, no vale nada si la política y la cultura no permiten aplicarlo. 

    Al final, la educación no solo enseña a sumar o leer: refleja qué tipo de sociedad se quiere construir. Y en Afganistán, hoy por hoy, la escuela está siendo usada como herramienta de exclusión, no de igualdad. A ti que estás leyendo esto y vas a ser un futuro profesor o profesora, no sé qué cuerpo se te queda al pensar que, en otros países hay niñas que van a crecer sin una educación solo por ser niñas.  




Comentarios

  1. Super interesante Elena. Me encanta la vibe de tu blog 😝😝😝

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  2. Es muy importante hablar de esto, muchas gracias por darle voz. Me ha gustado la frase en la que dices que la educación refleja qué tipo de sociedad se quiere construir :)

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  3. Que impotencia leer estos casos... parece mentira que estemos en el SXXI, se están perdiendo un montón de futuras ingenieras, médicas, profesoras, filósofas, arquitectas... ¿lo harán porque tienen miedo a sentirse inferiores a ellas? ¿Les asusta nuestra gran capacidad académica?

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